Buscar
  • Collateral Church

Como Leer la Biblia con Propósito


¿Tienes esas personas en tu vida que te envían un mensaje de texto que inmediatamente te hace sonreír o literalmente reír a carcajadas? Incluso sin un selfie o una nota de voz, es como si pudieras ver la expresión facial o escuchar la voz de la persona que lo envió. Has pasado tanto tiempo con ellos y los conoces tan bien que el mensaje es claro.


Pero luego están los que no son tan cercanos. Tal vez se trate de una nueva relación de pareja, o de una persona que acabas de conocer, o incluso de alguien a quien conoces desde hace tiempo, pero a quien todavía no conoces muy bien. Simplemente no ha habido suficiente tiempo juntos para establecer un nivel profundo de entendimiento y comunicación. Los mensajes de texto con esa persona pueden ser rápidamente malinterpretados o causar confusión, y llevar a una respuesta inapropiada.


Ahora tómate un momento para pensar cuál de estos dos escenarios refleja mejor tu relación con Dios. ¿Lo conoces tan bien que reconoces su voz? ¿O te parece que es alguien que conoces desde hace tiempo, pero que aún no estás tan cerca de él?


Es imposible que dos personas construyan una relación sin dedicar tiempo a conocerse, hablar y escuchar. La Biblia es la palabra de Dios. Y al igual que pasar tiempo con un amigo, la lectura de la Biblia profundiza nuestra relación al enseñarnos quién es Jesús y permitirnos una vía para oírle hablar.


2 Timoteo 3:16-17 nos dice que todas las escrituras son inspiradas por Dios, lo que significa que él tiene una intención para cada palabra. Las escrituras son para la enseñanza y el equipamiento de su pueblo para hacer su trabajo.


Si la lectura de la Biblia no es ya un hábito, puede parecer un reto desalentador. Tal vez antes leías con regularidad, pero la vida se te complicó. O simplemente no te apetecía hacerlo uno o dos días, y las cosas simplemente se cayeron. Tal vez algunos pasos prácticos puedan ayudarte, si estás empezando o necesitas volver al camino.


Elige una versión


Si alguna vez has abierto una aplicación de la Biblia y te has preguntado por qué hay tantas versiones y qué significan todas ellas, no estás solo. La Biblia ha sido traducida muchas veces a lo largo de cientos de años a partir del original hebreo, griego y arameo. Las distintas traducciones se adhieren al texto original de diferentes maneras. Al navegar entre ellas, es importante entender los objetivos de cada una.


La mayoría de las traducciones presentan las Escrituras de una manera que se sitúa en algún lugar del espectro que incluye palabra por palabra, pensamiento por pensamiento y paráfrasis. Las traducciones palabra por palabra, como la King James Version (KJV) o la English Standard Version (ESV), se ajustan más literalmente al texto original. Traducciones como la Nueva Versión Internacional (NVI) o la Nueva Traducción Viviente (NLT) examinan las palabras del idioma bíblico original y traducen el mismo pensamiento en inglés. Las versiones parafraseadas, como la Biblia del Mensaje (MSG), pretenden describir el significado de las palabras originales y hacer las escrituras más comprensibles.


Elige una guía


Una vez que hayas encontrado una traducción que te sirva, elige una guía o plan que te ayude a centrarte en los puntos principales y a explicar los pasajes difíciles. Busca fuentes que puedan llenar las lagunas de conocimiento sobre los hechos históricos o el contexto. Encuentra recursos que te ayuden a empezar a memorizar los versículos.


A menudo, se cita o se hace referencia a la Biblia utilizando una escritura aislada relevante para el tema en cuestión. Pero cuando se lee, es importante comprender el contexto de un pasaje completo para poder interpretarlo y aplicarlo con precisión. El uso de una guía puede ayudar a comprender el panorama general sin sentirse abrumado.


Orar y reflexionar


Cuando te sientes a abrir la Biblia, tómate un momento para orar. Pide a Dios que elimine todas las distracciones y que te dé sabiduría y revelación mientras lees. La Biblia dice que la palabra de Dios es viva y poderosa. Pídele a Dios que haga que su palabra esté viva para ti de una manera nueva.


Dedica tiempo a reflexionar sobre las cosas que has leído para que queden plantadas. Las notas de SOAP (Sigla en ingles que significa Escritura, Observación, Aplicación, Oración) son una buena manera de procesar a medida que avanza. Escribe las Escrituras que te llaman la atención, anota las verdades o principios que observas en ellas, piensa en la aplicación práctica en tu vida, y luego convierte los pensamientos en Oración.


Comparte y discuta


En Collateral, sabemos la importancia de la comunidad en todos los aspectos de nuestro camino de fe. Eso incluye incluso la lectura de la palabra de Dios. Participar en conversaciones saludables puede servir como recordatorio de cosas que has leído, o puede dar nuevas aplicaciones de vida. Las perspectivas de los demás también pueden desafiarte a profundizar.


Jesús quiere que nuestra relación con él sea la más estrecha e íntima de nuestras vidas. Él ya nos ha llamado su amigo. Así que sé un buen amigo y dedica tiempo a conocerle. Lee su palabra y escúchalo mientras habla. Cuanto más te comprometas con la palabra de Dios, más la desearás. Porque a diferencia de cualquier otro amigo, las palabras de Jesús tienen la capacidad de dar vida, restaurar la esperanza y cambiar verdaderamente los corazones.



1 vista0 comentarios